Seguridad bancaria
Fallo ejemplar contra las ciberestafas de la justicia
La Justicia de Formosa ordenó al Banco BBVA Argentina S.A. restituir una millonaria suma a un cliente que fue víctima de una maniobra digital delictiva. La medida fue impulsada por el abogado Carlos Robles.
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En un fallo sin precedentes para la provincia de Formosa, la Sala II de la Cámara de Apelaciones en lo Civil y Comercial resolvió hacer lugar al recurso interpuesto por un cliente del Banco BBVA Argentina S.A., quien había solicitado una medida autosatisfactiva para recuperar una suma millonaria que fue transferida sin su consentimiento a través de una maniobra de ciberestafa.
El hecho ocurrió en junio de 2024, cuando el usuario -cuya identidad se preserva por razones de privacidad- se encontraba operando en el home banking del BBVA. En ese momento, apareció una ventana emergente que simulaba ser una actualización de seguridad de la entidad bancaria. Inmediatamente, recibió un mensaje de texto (SMS) con un código y una advertencia de no compartirlo. Al ingresarlo, creyendo que era un paso para validar la supuesta actualización, se concretó la transferencia de $3.499.458 a una cuenta desconocida.
Pese a los reiterados reclamos del damnificado, la entidad bancaria se limitó a responsabilizarlo por haber ingresado los dígitos del SMS, sin aportar pruebas técnicas ni informes detallados que permitieran esclarecer el origen del mensaje, la IP utilizada para ejecutar la operación ni el destino final de los fondos.
El abogado patrocinante, Dr. Carlos Robles, sostuvo en su apelación que el banco incumplió su deber de seguridad, previsto tanto en la Constitución Nacional como en la Ley de Defensa del Consumidor y en normas específicas del Banco Central.
El fallo de la Cámara recogió estos planteos y aplicó el principio de "in dubio pro consumidor", concluyendo que la responsabilidad del banco era objetiva y que no había logrado probar que el hecho fuera imputable al cliente.
La sentencia también resaltó la falta de respuesta adecuada por parte del BBVA durante el proceso judicial, así como su deficiente atención al reclamo inicial del usuario. Además, el Tribunal destacó la necesidad de que las entidades financieras refuercen sus medidas de ciberseguridad, implementen alertas ante operaciones inusuales y respeten los deberes de prevención y transparencia.
El tribunal ordenó al BBVA depositar nuevamente en la cuenta del cliente el total de los fondos sustraídos y condenó a la entidad a pagar las costas del proceso.
Este fallo sienta un precedente clave para la protección de los usuarios financieros ante la creciente ola de delitos informáticos y remarca que los bancos no pueden eludir su responsabilidad bajo la excusa de errores del cliente, cuando se trata de sistemas vulnerables que facilitan el fraude digital.